lunes, 4 de abril de 2011


Por mucho que queramos mirar hacia adelante, por tentador que sea no mirar atrás, el pasado siempre vuelve para darnos una patada en el culo. Y como la historia nos demuestra, los que olvidan el pasado, están condenados a repetirlo. A veces no puedes dejar marchar al pasado. Y a veces haríamos cualquier cosa por olvidarlo. Y a veces aprendemos algo nuevo del pasado que cambia todo lo que sabemos del presente.